Thursday, September 14, 2006

LA MUERTE CHIQUITA


Ahora pienso en los caracoles que se van muriendo porque se van deshaciendo, en las babosas con sal, pienso en los chanchitos de tierra secos que ya no se hacen pelotita, pienso en los pajaritos pelados que se caen y se los comen las hormigas, en los hormigueros rodeados de polvo blanco, en las lupas entre el sol y las hormigas, pienso en las chinitas secas en las telas de araña, pienso en las colas de las lagartijas todavía vivas en las piletas, en las polillas abrazando bolas de naftalina, pienso en un masetero con bichos abajo que levantan y después ponen en otro lugar. Ahora pienso en la muerte chiquita. Un segundo de silencio por ellos.

Sigo pensando en esa pequeña masacre que fueron los 40 insectarios que pidió mi profesora de cuarto básico. Pienso en abejas enterradas con un alfiler sobre el plumavit.
PP

Friday, September 08, 2006

Querido Telelector


Vamos a ver a ver la tele,
que a la vez nos educa y entretiene.

Topo Gigio.


Es mentira que se ponen los ojos cuadrados, es mentira que uno se pone tonto. Mientras la clase baja usó al Cuco para purgar sus culpas, la clase media y la clase baja lectora postUP se dedicaron a demonizar a la tele, sin embargo, no se restaban de tener un televisor en el living/comedor chileno, claro si, cada cierto tiempo exigían a sus hijos apagar el infierno 14 pulgadas. Hoy la juventud posee una memoria de infancia análoga a un almanaque de monos animados, la memoria del sujeto ha sido vaciada de individualidad para dar paso al más grande productor de imaginarios colectivos en la historia de la humanidad. Así el recordar la infancia para esta generación es encontrarse y reconocerse, ineludiblemente, en los otros sujetos. Un resultado digno del más bello estado totalitario de la Europa del Este. Pero no es acaso ese estado totalitario la orgía más placentera de la historia? Es posible hablar de estados totalitarios como orgiásticos versus estados totalitarios como formaciones militares? Es posible que yo a estas alturas siga pensando en estados totalitarios mientras paralelamente quisiera bailar en el show de Xuxa?

Tráiganme un niño, un solo niño con los ojos cuadrados que yo me arrepentiré de todo.

Monday, August 21, 2006

Pajaritos de Dios


Las palomas están malditas. Por su propaganda malditas. Nadie habla del tornasol de sus cuellos, ni de su anatomía como brillante (y opaco) tratado de la amabilidad. La gente sólo piensa en piojos y teme, la gente piensa en dedos chamuscados y siente asco, el miedo y el asco, cuya frontera también es un pajarito que se vuela, son los padres de todo exterminio, eso temo mi palomitai.

Los perros sí que transmiten enfermedades, sin embargo, ahí están gozando de una simpatía que no desapruebo, pero que evidencia todo el daño que la prensa avi y gerontofóbica te ha provocado mi palomitai, quieren matarte mi palomitai, ratón con alas te dicen mi palomitai. Ya imagino el cielo de Santiago repleto de trampas, de esos resortes de alambre degollando el vuelo porque la higiene es justa y la justicia es limpia. Desprecian a las palomas, quieren meterlas en un saco, quemar los entretechos con parafina, desprecian a todas las palomas menos a esas blancas que se tiran desde una de las ventanas del Vaticano y se posan en las cabezas de los santos papas muertos. En cambio a ti mi negra palomitai, mi palomitai sin dedos, sólo te dejan a esos indigentes que no les importa compartir porque no tienen, te dejan esas abuelas abatidas por los años remojando pan. Las palomas están malditas, la gente habla acerca de lo raro que es que nadie haya visto jamás un pichoncito de paloma y yo ruego al cielo, ruego al techo de las catedrales, que nadie nunca descubra a tus hijitos mi palomitai, porque si a ti no te quieren perdonar, a tus hijos los harán pedir a palos ese perdón que tu no quieres cantar y las palomas no cantan mi palomitai.

PP

Tuesday, July 11, 2006

Yo quería ser la MIss Universo


Yo quería ser la Miss Universo,
un astro precoz
que deja una estelita de leche paterna,
yo quería herir los ojos
como la luz de soldar,
yo quería ser utilizada por una Dictadura,
pero sólo parto a México
como quien parte al más bello de los mataderos
y el olor a tierra que me brota de estas manos sexuales
no es más que la confluencia
del olor a semen, vino y abandono;
pero que quede escrito
yo quería ser la Miss Universo.



de El Final de la Fiesta, Calabaza del Diablo 2005

Tuesday, June 27, 2006

Entonces Chile hizo llorar a Xuxa


Entonces Chile hizo llorar a Xuxa. ilarilarié CHU-PA-LÓ. Primero pensó que Viña del Mar le gritaba el amor, pero que no podía entender es amor en castellano, pero después alguien de la platea le explicó, presionándose la mejilla desde adentro con la lengua, que lo que le gritaban era de otro amor, no del amor que ella creía, entonces a pesar de todo play boy ella lloró como una reina que se ha puesto fea, como pretty woman cuando se le acabó el sueño. Tomó a su hijita en los brazos y la mostró al Monstruo, entonces el monstruo tricolor se empezó a sentir culpable, se empezó a acordar de cuando era niño, así se le fue domesticando la adolescencia fálica. Lloraba y lloraba Xuxa y el chupaló chupaló se fue diluyendo en la palabra gaviota que se multiplicaba como si el recinto fuese un barco pesquero vaciando el mar, entonces aparecieron los premios, la ovación, ahora Chile se lo estaba chupando a ella, todo en 35 minutos como una porno pero con trama.

Thursday, June 22, 2006

Carrusel del Amor (las clases de Chile y las de la maestra Jimena)




Siempre me enamoro de marías joaquinas, la gente me juzga por eso, dicen que la lucha de clases se me va a la mierda, pero la culpa no es mía... Jesús también era hijo de carpintero y ahora tiene todo un cielo para él, repleto de marías joaquinas con alitas, repleto (ya lo dijo el potro Rodrigo hablando con voz de Diego)

En la población, en el pobre barrio, una mitad se enamora de la niña rubia y la otra mitad de la colorina de pequitas, ellas constituyen excepción y centro en ese panorama. Ellas son el eje del carrusel del amor, las cartas con dibujos de corazones con la simetría imperfecta, pero bien cuidada, sin flecos, se acumulan en sus piezas rosadas de la cafesosa vivienda básica. Los niñitos pómulos salidos y pelopinchos se enamoran tanto tanto como si en esa carita europoide se leyese el cuento feliz de la vida, ese de la tele, ese que pondría orgullosa a la madre india, porque el orgullo indio ya no es el de antes o quizás es el mismo y eso explica antropológicamente a ñuñoa, la florida y maipú.

Amé y amo profundamente a las marías joaquinas, con rabia, vergüenza y una alegría como de Kinder junto al peladero de cerrillos. Uno cree que se va a salvar en una carita rubia, en unos ojitos claros, pero no me echen la culpa a mí, los angelitos no los inventé yo. Estos enamoramientos son un mal de pobre, un mal del cielo
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